Pendientes correctas en cubiertas inclinadas
La pendiente en una cubierta inclinada no es únicamente una decisión formal. Determina la evacuación del agua, el comportamiento estructural, la durabilidad del material y el envejecimiento del conjunto.
En sistemas tradicionales de teja cerámica, la inclinación mínima recomendada suele oscilar entre el 25% y el 35%, dependiendo del sistema constructivo, la longitud del faldón y las condiciones climáticas del lugar.
Una pendiente insuficiente genera acumulaciones de humedad, filtraciones y deterioro prematuro del soporte. Una pendiente excesiva, por el contrario, puede alterar la proporción del volumen y la lectura arquitectónica del edificio.
La técnica bien resuelta es siempre silenciosa.
El equilibrio correcto se encuentra en la relación entre material, estructura y proporción. La cubierta no debe imponerse visualmente, sino completar el orden general del proyecto.
Comprender estos principios permite proyectar cubiertas que funcionan correctamente y envejecen con dignidad.
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